Por Daniela Creamer.
Por cuarto día consecutivo La Croisette es el centro de la atención mundial. Entre nuevos estrenos, esperadas proyecciones, alfombras rojas, debates, muchas más ovaciones y sorpresas inesperadas, se vivieron algunos de los momentos más memorables de esta edición.
Uno de los nombres que dominó las conversaciones fue el del director japonés Ryūsuke Hamaguchi, quien regresó al festival con su primer debut en francés 'Soudain' (All of a Sudden), su primera producción rodada en francés. La película, protagonizada por Virginie Efira y Tao Okamoto, narra la historia de una directora de asilo que transforma radicalmente la manera en que se trata a los adultos mayores mediante una filosofía de cuidado poco convencional. La cinta recibió comentarios entusiastas tras su proyección y rápidamente comenzó a sonar entre las posibles favoritas para la Palma de Oro gracias a su sensibilidad emocional y su estilo contemplativo.
Fuera de competición, el actor y director Guillaume Canet presentó el thriller psicológico 'Karma', una de las premieres más mediáticas del día. El realizador apareció en la alfombra roja acompañado de Marion Cotillard y del actor argentino Leonardo Sbaraglia, despertando una enorme atención de fotógrafos y fanáticos. La película, cargada de tensión y secretos familiares, generó curiosidad entre la crítica por el giro más oscuro asumido por Canet en esta nueva etapa de su carrera.
En Competencia Oficial también destacó Gentle Monster, de la directora austríaca Marie Kreutzer. El filme recibió una cálida recepción por parte de la prensa especializada y consolidó el buen momento creativo de Kreutzer dentro del cine europeo contemporáneo. Parte del interés de la premiere estuvo centrado en la presencia de Léa Seydoux, quien volvió a convertirse en una de las figuras más fotografiadas del festival.
Sin embargo, uno de los instantes más simbólicos del día llegó con la aparición de John Travolta. El legendario actor estadounidense recibió una Palma de Oro honorífica en reconocimiento a su trayectoria cinematográfica, despertando una larga ovación en el Palacio de Festivales.
Además, presentó 'Propeller One-Way Night Coach', ambientada en la época dorada de la aviación, la cual describe como una película familiar, con la participación de su hija Ella Bleu Travolta y basada en el libro infantil del actor de 1997. Travolta escribió, dirigió y coprodujo la película, además de interpretar uno de los papeles. Un proyecto con el que debuta oficialmente como director, sumando así una nueva faceta a su carrera.
'Esto va más allá del Oscar', dijo. 'Es una sorpresa total!'. 'No me lo puedo creer. Esto es lo último que me esperaba'. manifestó sorprendido el actor de 72 años mientras contenía las lágrimas al recibir el premio y el público aplaudía.
Su trayectoria en la Industria es indiscutible, conocido por películas como 'Grease', 'Fiebre del sábado por la noche' y 'Pulp Fiction' ha sido nominado dos veces al Oscar.
Esta es la segunda Palma de Oro honorífica que entrega Cannes en esta edición, luego de otorgarle la primera a Peter Jackson, director de 'The Lord of The Rings' y próximamente a la intérprete Barbra Streisand.
Por otro lado, la alfombra roja no dejó de ser un espectáculo paralelo al cine. Integrantes del jurado como Demi Moore compartieron protagonismo con figuras como Barbara Palvin y Marion Cotillard, quienes acapararon titulares por sus apariciones en el Palacio de Festivales.
Además de las películas y celebridades, el cuarto día del certamen estuvo rodeado de comentarios sobre la estricta aplicación del código de vestimenta impuesto por la organización. El protocolo volvió a generar debate entre asistentes y medios internacionales, especialmente por las restricciones relacionadas con ciertos atuendos en las galas nocturnas, un tema que continúa dividiendo opiniones dentro del ambiente del festival al observar a varias estrellas que parecían desafiar discretamente las reglas.

