Por Daniela Creamer.
Cannes terminó de encender la Croisette con una jornada marcada por el cine de autor durante su tercer día de actividades. Las grandes ovaciones continúan y varias películas ya empiezan a posicionarse entre las favoritas del certamen. A diferencia de las aperturas más dominadas por el glamour, esta vez el protagonismo estuvo dentro de las salas, donde directores consagrados y nuevas voces comenzaron a disputar la atención de la crítica internacional.
En competencia oficial “Parallel Tales” del director Iraní, Asghar Farhadi y protagonizada por Isabelle Huppert, Vincent Cassel, Virginie Efira y Pierre Niney dio de que hablar al dividir las opiniones de la crítica, al ser considerada por algunos como una pieza ambiciosa, con elegancia visual y complementada con la magistral actuación de Huppert, pero a la vez otros opinan que se volvió algo extensa y compleja.
Por otro lado en la misma sección “Patria” del realizador Polaco Paweł Pawlikowski, recibió varios minutos de ovación de pie durante su premiere. Una historia que mantiene el estilo clásico de Pawlikowski con fotografía en blanco y negro, formato cuadrado y una duración breve pero intensa con la participación de Sandra Hüller, Hanns Zischler y August Diehl.
La presencia del cine asiático volvió a sentirse con fuerza durante la agenda del dia. El japonés Ryusuke Hamaguchi presentó *All of a Sudden, mientras que Hirokazu Kore-eda captó la atención de periodistas y asistentes con Sheep in the Box, confirmando el peso que el cine oriental mantiene este año dentro de Cannes. Las reacciones posteriores de la crítica dejaron claro que varias de estas producciones podrían convertirse en protagonistas rumbo a la Palma de Oro.
Además de las proyecciones oficiales, el día de ayer estuvo marcado por el Marché du Film, donde se estrenaron proyectos independientes internacionales muy físicos y de corte ecológico, como la india Ped Chalta Hai.
Con apenas tres días de actividades de esta 79ava edición de Cannes ya muestra una competencia mucho más enfocada en historias íntimas, apuestas visuales arriesgadas y directores con fuerte identidad cinematográfica. La sensación general en la Croisette es que el festival apenas comienza, pero varias películas ya han logrado dejar huella en una edición que promete ser una de las más debatidas de los últimos años.

