Por Daniela Creamer.
El segundo día del Festival de Cannes dejó claro que esta edición viene cargada de emociones, homenajes y películas que buscan provocar conversación, en una jornada donde el cine dejó atrás la ceremonia inaugural para entrar de lleno en las presentaciones, encuentros con la prensa y primeras grandes reacciones del público.
La Croisette amaneció llena de cámaras, alta costura y fanáticos esperando ver de cerca a las estrellas que comenzaron a desfilar entre estrenos y homenajes.
Uno de los nombres más comentados del día fue Peter Jackson, quien continuó siendo protagonista tras el reconocimiento recibido en la apertura del festival. El director participó en un encuentro con periodistas y estudiantes de cine donde habló sobre cómo ha cambiado la industria en los últimos años, defendiendo la experiencia de ver películas en salas frente al consumo rápido en plataformas digitales. Sus declaraciones generaron conversación durante toda la jornada entre críticos y asistentes.
La alfombra roja también tuvo un tono más elegante y clásico que en años anteriores con looks inspirados en el cine antiguo de Hollywood, con estilos menos extravagantes y más sofisticados, algo que muchos fotógrafos y medios presentes destacaron como una “vuelta al glamour tradicional” de Cannes.
En cuanto a las películas, el día estuvo marcado por producciones intensas y propuestas arriesgadas como en la sección Un Certain Regard en la que destacó Teenage Sex and Death at Camp Miasma, dirigida por Jane Schoenbrun y protagonizada por Gillian Anderson y Hannah Einbinder. La película mezcló humor incómodo, terror psicológico y sátira juvenil, provocando reacciones divididas entre quienes la consideraron brillante y quienes salieron desconcertados tras la proyección.
Una emotiva escena se dio durante el homenaje dedicado a la famosa saga de acción de los años 2000, 'Rápidos y Furiosos' donde Vin Diesel recordó públicamente a Paul Walker fallecido en 2013 refiriéndose a el como 'su hermano', en un evento cargado de nostalgia porque hablaron no solo del éxito de las películas, sino también de la amistad real que se formó entre el elenco durante más de dos décadas. El público respondió con aplausos largos y un ambiente mucho más sentimental de lo habitual para una jornada de festival.
Otro momento especial del festival se vivió en las tradicionales funciones de Cinéma de la Plage, las proyecciones nocturnas realizadas frente al mar. La película elegida para la noche fue Top Gun, presentada como parte de una celebración especial por los 40 años del clásico protagonizado por Tom Cruise. Miles de asistentes se reunieron en la playa para disfrutar de la proyección al aire libre, fuera de las salas oficiales.
El cine latinoamericano también comenzó a ganar protagonismo durante la jornada gracias al estreno especial de A Mouthful of Ash, dirigida por Diego Luna. La producción, centrada en temas de migración, identidad y vínculos familiares, despertó interés entre la prensa internacional y fue una de las películas más comentadas fuera de la competencia principal.
Con apenas dos días de festival, Cannes ya empieza a perfilar una edición mucho más emocional, artística y provocadora, donde el cine de autor vuelve a ocupar el centro de la conversación mundial.

